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Lima, 02 de febrero del 2006 |
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Ha
pasado un año desde que la Primera Sala
Anticorrupción resolvió el caso de los
llamados diarios chicha, imponiendo una pena de
cinco años de privación de la libertad a los
hermanos Wolfenson Woloch y una de ocho años a
Vladimiro Montesinos por el delito de peculado y
asociación ilícita para delinquir. Dicha
resolución fue apelada en su momento y fue
elevada a la Primera Sala Transitoria
de la Corte Suprema, presidida por el
vocal Robinson Gonzáles, que resolverá el caso
en los próximos días (El
Comercio, 31/01/06;
El Peruano, 31/01/06). Esta
semana, sin embargo, Vladimiro Montesinos ha
solicitado la nulidad de la sentencia
condenatoria, argumentando que ya ha sido
condenado por el delito de asociación ilícita
y peculado en una causa anterior (la de los
medios televisivos). Frente
a ello debemos señalar que ya la Sala Superior
Anticorrupción que conoció el caso determinó
en su momento que la tesis sostenida por
el ex asesor no tenía asidero. Para ello se
afirmó la tesis de la verificación múltiple
de la asociación ilícita que se da en los
casos, como el peruano, en los que existen
diversos “grupos o asociaciones” organizadas
para delinquir en función de diferentes
objetivos e intereses (Exp. Nº 030-2001-SPE-CSJL). Bajo
ese criterio, entonces, podemos señalar que
Montesinos cometía de manera múltiple
el mismo delito, pues formaba parte de
diferentes organizaciones con las que actuaba de
manera ilícita –en
diversos momentos–
en función de las metas que tales entidades
pretendían alcanzar. En ese sentido, la
asociación con los empresarios de televisión
era una distinta a la asociación de empresarios
de prensa escrita, con lo cual no hay identidad
con el hecho u objeto de la comisión del
delito, ni con los sujetos del mismo. Esperamos
que la Corte Suprema emita a la brevedad un
fallo justo y debidamente fundado en Derecho. |