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Lima, 09 de marzo del 2006 |
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El
miércoles 8 de marzo, la Primera Sala Penal
Especial, que preside la doctora Inés Villa
Bonilla, ha resuelto desacumular el expediente
028-2001, en cuyo proceso se juzga a los
integrantes del grupo “Colina” y altos
mandos del Ejército por crímenes contra los
derechos humanos. Dicha resolución merece un
serio análisis toda vez que los abogados de las
víctimas hace
más de un año, coincidimos con la resolución
que decidió acumular los dos procesos
judiciales en los que se investigaba los crímenes
de este destacamento militar perpetrados durante
el régimen de Alberto Fujimori. (Caso
patrocinado por el IDL) En
términos concretos, la resolución judicial
determina que existirán dos procesos judiciales
contra los integrantes del grupo “Colina”.
Uno en el que se juzgue el caso de la desaparición
y posterior ejecución de 9 estudiantes y un
profesor de la Universidad “La Cantuta”; y
otro proceso que comprenda los casos de la
matanza de Barrios Altos, la desaparición de
los campesinos de El Santa y la desaparición
del periodista Pedro Yauri. Estuvimos
de acuerdo con la acumulación, al considerar
que ello significaba la posibilidad de juzgar en
un solo proceso judicial a todos los integrantes
del grupo “Colina” y develar que sus crímenes
contra los derechos humanos eran parte de la
estrategia contrasubversiva del Estado. Era la
acumulación de los procesos contra Vladimiro
Montesinos y los integrantes del Grupo Colina
por el asesinato de catorce personas en Barrios
Altos, nueve estudiantes y un profesor de la
Universidad La Cantuta, los pobladores de El
Santa y el periodista Pedro Yauri. En
su momento la acumulación fue solicitada por la
Procuraduría Pública Ad Hoc y mereció la
oposición de los principales procesados, como
Vladimiro Montesinos, Julio Salazar Monroe y
Nicolás Hermoza Ríos, hecho que ponía en
clara evidencia que la decisión de la acumulación
procesal era políticamente correcta, puesto que
ya no solo se juzgarían crímenes sino se
ventilaría judicialmente la política
contrasubversiva de esa época y las decisiones
que desde los altos mandos del Ejército se
tomaron para eliminar personas. El sustento para
la acumulación fue que los crímenes fueron
parte de un mismo plan criminal. A
la parte civil nos pareció importante la
acumulación porque la misma nos podía llevar a
profundizar las investigaciones iniciadas en
cada caso y lograr establecer, no sólo la
responsabilidad penal de cada uno de los autores
materiales e intelectuales, sino también, el
lugar exacto en donde fueron llevadas,
asesinadas y enterradas las víctimas que se
encuentran en calidad de desaparecidas. Por ello la resolución recientemente emitida merece una evaluación teniendo en perspectiva algunos de los siguientes elementos: en primer lugar, la desacumulación significa apartarse del objetivo de un caso único contra el grupo “Colina” y de la estrategia de comprender todos sus crímenes como parte de una sola voluntad criminal. En segundo lugar, tomando en consideración que el objetivo de esta desacumulación es evidentemente aclarar el juzgamiento y conseguir una sentencia en este año 2006, la desacumulación no garantiza por sí sola la celeridad del proceso, hay situaciones que deben mejorarse en el tratamiento judicial por parte de la Sala Penal. En tercer lugar, ahora existen dos procesos judiciales, y cada uno tendrá ritmo propio y se enfrentarán, además, a todas las maniobras dilatorias y obstruccionistas que despliegan los abogados de los acusados. En cuarto lugar, resulta necesario superar por parte de la Sala Penal algunas formalidades que son causa de un lento avance del proceso, como por ejemplo, la firma de las actas al inicio de cada sesión del juicio oral. La Sala Penal que preside la doctora Inés Villa Bonilla no solo se ha constituido en un bastión de la lucha contra la corrupción al llevarla adelante, bajo un estricto respeto del debido proceso, sino que además en el presente proceso ha logrado derrotar en todos sus extremos la estrategia de defensa del grupo “Colina”, a pesar de las más inverosímiles maniobras de obstrucción y dilación del proceso, hecho que en términos prácticos los ha colocado en una situación de derrota judicial irreversible. Desde
Justicia Viva resaltamos la importancia de este
proceso judicial, en el que por primera vez en
nuestra historia se sienta en el banquillo de
los acusados a un grupo de efectivos militares,
supuestos responsables del asesinato, desaparición
forzada y secuestro de civiles entre hombres,
mujeres y niños. Pero nos preocupa que esta última
resolución judicial pueda significar mayor
dilación procesal, lo cual facilita la
estrategia de los abogados de los acusados. |