Lima, 23 de marzo del 2006

La Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso tenía previsto para el día miércoles 22 de marzo pasado a las 9 a.m. continuar con el debate sobre las propuestas de reforma de la carrera judicial (ver: Carrera Judicial: una propuesta de reforma verdaderamente estructural). Para ello, se había registrado en agenda, como primer punto en el orden del día, la exposición de la presidenta de la Corte Superior de Justicia de Lima, María Zavala Valladares, sobre los proyectos de ley que proponen un nuevo régimen en esta materia.

Sin embargo, tanto la convocatoria a la sesión como la asistencia de la autoridad judicial fueron en vano. Ello debido a que gran parte de los parlamentarios brillaron por su ausencia, mostrando así una falta de respeto para con la mencionada magistrada y de interés hacia la importante norma en discusión (con ánimo de ser justos, es necesario excluir de dichas críticas a quienes sí estuvieron presentes, entre los que podemos nombrar a Mauricio Mulder y Fausto Alvarado).

Como es conocido, los campos en los que se desarrollan las mencionadas propuestas de ley van desde la implementación de un nuevo sistema de ingreso a la magistratura, fortaleciendo sus primeros niveles; y la creación de un sistema de evaluación de desempeño (tema central que ha quedado ausente en nuestra legislación); hasta la reformulación del cuadro de méritos y los derechos de los magistrados; la modificación del régimen disciplinario, adecuándolo a los principios de legalidad y tipicidad; y el nuevo régimen de jueces suplentes y provisionales, entre otros.

Para nuestro sistema de justicia resulta claro destacar la medular importancia que representa el estudio, análisis, debate y aprobación de la ley referida a la regulación de la carrera judicial, ya que con las propuestas presentadas se apunta a una reforma dirigida al desarrollo y cambio estructural en el Poder Judicial peruano en beneficio de todos, y especialmente de los jueces.

Por lo dicho, no sólo es necesario, sino también de urgente necesidad que se realicen de manera responsable y rápida las actuaciones previas para la aprobación de la norma en el pleno del Parlamento. En ese sentido, corresponde lamentar el desinterés de nuestros congresistas, y en concreto de la mayoría de los integrantes de la Comisión de Justicia, quedando en evidencia la falta de compromiso de los mismos y el peligro que se corre con la postergación de dicha ley. Con actitudes como esta, el Congreso no podrá rehusarse a aceptar parte de la responsabilidad que le corresponde por contar con un sistema de justicia poco eficiente.
(Luis Carlos Buob Concha)