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Lima, 10 de agosto del 2006 |
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Blandiendo
la reducción de los sueldos de los altos cargos
como una de las pruebas de la voluntad de
acercamiento entre el gobierno y la sociedad
(austeridad), el presidente Alan García inauguró
su segundo período utilizando para tal fin el
camino que Toledo trazó pero dejó inconcluso
por más de dos años: fijó el monto de la
Unidad Remunerativa del Sector Público (URSP)
en 2,600 soles y el sueldo del presidente en
16,000 soles. De allí para abajo, los ministros
y los congresistas ganarán como máximo 6 URSP
(15,600 soles), los presidentes de gobiernos
regionales y el alcalde de Lima, 5.5 URSP
(14,300 soles), los alcaldes provinciales y
distritales 4.25 URSP, consejeros regionales y
regidores (30% de lo que perciba el presidente
del gobierno regional o el alcalde
correspondiente). Concordando
con la gran trascendencia de los fines de tal
medida, así como con la imprescindible
necesidad de darle orden al tema salarial en la
función pública, no se puede soslayar que el
tema de la austeridad va mucho más allá de los
sueldos de las autoridades elegidas, debiendo
ubicar su eje central en la mejora sustancial de
la eficiencia en el gasto en todos los terrenos.
Si
se quedara en la visión simplona de achatar
simplemente los sueldos, una de sus
consecuencias perniciosas sería la
descapitalización humana del sector público,
ya que las remuneraciones insuficientes conducirán
a una migración de profesionales de primera
categoría. Su reemplazo por quienes no tienen
las calificaciones necesarias atentará, que
duda cabe, contra la premisa central: la mejora
de la eficiencia en el gasto como eje central de
cualquier política de austeridad. El
tema en cuestión se ve graficado cabalmente en
la judicatura. Desde hace muchos años se viene
haciendo esfuerzos denodados por mejorar las
remuneraciones de los jueces, tanto para ser
coherentes con la importancia de las funciones
que realizan, cuanto para poder atraer hacia
estos campos a profesionales destacados, que
mejoren significativamente el servicio de
justicia... |