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Lima, 17 de agosto del 2006 |
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Uno
de los aspectos más sensibles de lo judicial y
fiscal, y que repercute con gran impacto en la
opinión pública, es la renuente sensación de
impunidad que rodea las inconductas funcionales
de los magistrados. Contra ello, la Oficina de
Control de la Magistratura (OCMA) y el Consejo
Nacional de la Magistratura (CNM) vienen
realizando una labor que ha conseguido
resultados notables, aunque todavía reste mucho
camino por andar (ver: Claridad
y oscuridad en materia disciplinaria). Esta
semana la OCMA, tal como nos tiene acostumbrados
desde hace un tiempo, ha reportado a la ciudadanía
los avances de su trabajo en cuanto a la función
disciplinaria de jueces y personal auxiliar, en
el primer semestre del 2006. Aquí les mostramos
uno de los cuadros más significativos que puede
hallarse en la sección estadísticas de su página
web (http://www.pj.gob.pe/ocma/index.asp):
Fuente:
OCMA Por
su parte, el CNM dispuso la semana pasada la
destitución de 2 magistrados por incurrir en
infracciones disciplinarias muy graves: el ex
vocal superior de Piura, Jorge Eduardo Díaz
Campos y la ex jueza Reneé Ynés Rachitoff
Ysasi. El primero de ellos, durante su gestión
como presidente de la Corte Superior de Piura,
compró en un remate judicial realizado en su
corte, una casa por medio de testaferros, todo
ello envuelto en un grosero escándalo que
determinó diversas denuncias periodísticas. La
segunda, al ocupar un juzgado en Ate Vitarte
durante el mes de marzo del año en curso,
admitió una demanda sin la debida representación
del sujeto legitimado, con tasas judiciales
compradas con posterioridad a la presentación
de la demanda, avaló la adulteración de fecha
de ingreso de escritos, otorgó poder por acta
de quien no correspondía, calificó la demanda
y concedió una medida cautelar, entre otros,
todo esto en los últimos 5 días de vacaciones
del titular del despacho. Como
puede observarse, los avances mostrados por
estas dos instituciones son auspiciosos en
cuanto a la mejoría del sistema disciplinario
de magistrados y servidores judiciales. Empero,
aún en el tintero queda mucho por decir y hacer
en esta materia, habida cuenta que los marcos
normativos lejos de ser un apoyo, son en muchos
casos una traba, y por tal son instrumentos que
deben mejorarse. Asimismo, es importante traer a
colación que el Tribunal Constitucional está
próximo a decidir la constitucionalidad de la
destitución de los vocales supremos que
vulneraron la cosa juzgada en el caso Becom (ver
especial
elaborado por Justicia Viva), lo
cual, sin lugar a dudas, repercutirá -favorable
o negativamente- en la labor del CNM en este
campo. Igualmente,
y para concluir, el propio Consejo tiene en sus
manos la decisión de destituir a otros dos
vocales supremos que también vulneraron la cosa
juzgada. Se trata del caso Roxi (ver: Destituyen
a magistrados supremos provisionales por nuevo
caso de afectación de la cosa juzgada),
el cual si bien fue decidido en febrero a favor
de la separación, está siendo revisado vía
recurso de reconsideración, especialmente por
los nuevos consejeros que se incorporaron al CNM
en marzo siguiente. En dicho caso, tal como
hemos anotado en su oportunidad, la gravedad de
la infracción y su similitud con el caso Becom
llevarían a que, en respeto del principio de
igualdad, el Consejo opte por ratificar la
destitución, continuando con los avances en
materia disciplinaria. |