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Lima, 12 de octubre del 2006 |
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Como
señaláramos hace unas semanas (ver: Nueva
encuesta sobre el Poder Judicial: 97% de
desconfianza), a través de una encuesta
realizada en Lima Metropolitana y el Callao por
el Grupo de Opinión Pública de la Universidad
de Lima, se demostró que la población tiene
muy poca confianza en las labores realizadas por
el Poder Judicial, debido al alto nivel de
corrupción presente en esta institución y a la
calidad de los mismos jueces. En
otra encuesta publicada el día 07 de octubre
sobre confianza en las instituciones, se informa
que el nivel de confianza en
el Poder Judicial es de 6.7%, ubicándose
a penas en el penúltimo lugar y mostrando que
la imagen que proyecta esta institución no
parece mejorar (Perú.21,
07/10/06). Por
otro lado, si bien el tema de la desconfianza en
el Poder Judicial se viene discutiendo desde
hace bastante tiempo, ahora se ha publicado otro
resultado relacionado (esta vez) con la
propuesta de reestructurar este Poder. En
efecto, Analistas y Consultores reveló, en la
misma encuesta, que 57.8% de la población tiene
“poca confianza” en una verdadera reforma
del Poder Judicial (Correo,
07/10/06). A eso se puede sumar que 30% no tiene
ninguna confianza en el mencionado
proceso. Estas
cifras dejan claro que la población desconfía
tanto del sistema actual como del cambio
anunciado. Como lo venimos anunciando desde
mucho, la reforma es necesaria y existen
propuestas importantes que deben ser
implementadas. Sin embargo, la reestructuración
no va a funcionar si sólo se analizan los
planes y proyectos. La reforma debe partir de un
acuerdo serio y que demuestre que no es
impuesto. Los miembros del Poder Judicial no
pueden decir que están de acuerdo con el cambio
y, al mismo tiempo, oponerse a las medidas.
Tenemos que recordar que el éxito de la reforma
no sólo se va a medir según el plan aplicado
ni por la felicidad de los magistrados, sino
también por el grado de impacto que tenga en la
población. Las encuestas algo quieren decir. |