El fin de año trae consigo la elección de importantes autoridades en el Poder Judicial y el Ministerio Público, así como sirve de preludio para los importantes procesos de selección y nombramiento a realizarse el año venidero en el Poder Judicial, Ministerio Público y Tribunal Constitucional.
En tal contexto, este domingo 26 de noviembre, el Consejo Nacional de la Magistratura, publicó en diversos diarios de circulación nacional la convocatoria Nº 001-2006-CNM destinada a cubrir, nada menos que, 1 plaza de fiscal supremo y 5 puestos de vocal supremo (ver: convocatoria), bajo la vigencia del nuevo reglamento aprobado recientemente por el Consejo (ver: reglamento , tabla de puntaje de curriculum vitae).
A lo largo de nuestra historia republicana, hemos tenido diversas oportunidades para remozar las máximas instancias de las principales instituciones del sistema de justicia, mediante la elección de profesionales idóneos. Sin embargo, por lo general, dichas ocasiones no fueron suficientemente aprovechadas por diversas razones.
Con la convocatoria 001-2006-CNM se abre nuevamente una ocasión para remozar la judicatura y fiscalía suprema -sobre todo la primera, habida cuenta que se ha convocado a poco menos de un tercio del número legal de plazas titulares- en un contexto de severas y fundamentadas críticas al status quo del sistema de justicia y de resistencias al cambio, mostradas desde la máximas autoridades del Poder Judicial.
En ese sentido, es imprescindible motivar a los profesionales más destacados del medio, resaltantes por su trayectoria profesional y su solvencia moral, para que se interesen en comprarse el pleito de la ansiada reforma, siendo actores internos protagónicos del proceso de cambio, desde los puestos más altos de la judicatura y la fiscalía.
Además de los avances advertidos anteriormente a partir del reglamento recientemente aprobado (ver: El nuevo reglamento de selección de magistrados y el reto de reclutar a los mejores ), la convocatoria ofrece a los postulantes un examen escrito que supera el tradicional método de evaluación con preguntas de opción múltiple, y lo reemplaza por uno que "consistirá en el análisis y desarrollo de casos prácticos", pudiendo incluso el aspirante "hacer uso del material bibliográfico que considere necesario".
Con todo ello, la convocatoria para nombrar vocales y fiscales supremos se presenta como una oportunidad histórica que no debe ser desperdiciada, sabiendo, además, que no sólo se está aportando un magistrado al sistema, sino que de entre los jueces o fiscales que el Consejo nombre se elegirá -en un futuro no muy lejano- al Presidente de la Corte Suprema o al Fiscal de la Nación.
(César Bazán Seminario)