(Informe a propósito del actual conflicto entre el Tribunal Constitucional y la Corte Suprema en torno a la sentencia recaída en el proceso competencial iniciado por el MINCETUR contra los irregulares amparos que favorecieron
a casinos y tragamonedas)
Escena 1: Creciente indignación pública ante el impune e ilegal funcionamiento de algunos casinos y tragamonedas gracias a irregulares y corruptas acciones de amparo otorgadas por jueces de otras jurisdicciones territoriales (verbigracia, para funcionar en Lima se recurre al juez de La Oroya). Entre otras perlas, estos negocios dejaban de pagar cientos de millones de soles en impuestos.
Escena 2: Las autoridades deciden tomar cartas en el asunto ante el escándalo. El Poder Judicial activa los mecanismos de control disciplinario de la OCMA. El Gobierno, a través de Mincetur, interpone demanda de conflicto competencial ante el Tribunal Constitucional.
Escena 3: El TC emite sentencia (Expediente Nº 0006-2006-PC/TC) y deja sin efecto las sentencias judiciales que considera irregulares, entre otros motivos, por que ya el TC había establecido un precedente jurisprudencial en este tema. Por supuesto, el Mincetur aplaude y los medios de comunicación destacan el hecho como una noticia positiva.
Escena 4: El pasado 22 de abril la Sala Plena de la Corte Suprema de la República publica un enérgico pronunciamiento de rechazo y protesta contra la sentencia del TC, pues considera que ha afectado seriamente la independencia judicial y la garantía de la cosa juzgada.
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(David Lovatón Palacios)
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