DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL PERÚ:
ARRANCANDO TRIUNFOS A LA IMPUNIDAD

 

13 de diciembre del 2007

La conmemoración que se realiza año a año, cada 10 de diciembre, para celebrar el día de los derechos humanos, tiene esta vez un significado especial en nuestro país. Si bien sigue siendo, como sucede siempre, un motivo para recordar la entrada en vigencia de un instrumento tan importante como la Declaración Universal de Derechos Humanos (hito trascendental para el verdadero inicio histórico de la lucha por los derechos fundamentales a nivel mundial), ahora el Perú tiene motivos para teñir este momento de una alegría esperanzadora, pues estamos terminando el 2007 arrancando triunfos a la impunidad , tal como lo diría Gisela Ortiz Perea (hermana de Luís Enrique Ortiz Perea, uno de los estudiantes desaparecidos de La Cantuta), al recibir recientemente el Premio Nacional de Derechos Humanos.

La celebración por esta fecha, emblemática para el mundo, y especialmente para las víctimas de violaciones de derechos humanos, simbólicamente se ha materializado en nuestro país con el inicio de un juicio histórico a nivel mundial: el proceso por graves violaciones a derechos humanos contra Alberto Fujimori Fujimori (Casos: La Cantuta, Barrios Altos y por el secuestro en el Pentagonito o Sótanos del SIE); y al día siguiente, con la primera condena de seis años de cárcel efectiva contra el dictador por el allanamiento de la casa de su ahora negado amigo y ex asesor, Vladimiro Montesinos (ver El juicio por violaciones a los derechos humanos contra Fujimori).

Ambos sucesos son una muestra de la evolución en la tutela de los derechos fundamentales a nivel mundial, ya que vemos que hechos ilícitos y violaciones de derechos de primer orden ya no quedarán fuera del ámbito de la justicia por más investidura que goce la persona, y sin importar el tiempo y el país en que ocurran los hechos (gracias a la ayuda de la justicia chilena es que Fujimori está en suelo peruano).

Históricamente la lucha contra la impunidad por graves violaciones a los derechos humanos es una de las principales batallas que se vienen librando, a nivel mundial y dentro de distintos países, especialmente en Latinoamérica (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, El Salvador, Guatemala, Perú, Uruguay) a fin de garantizar la plena efectividad de los derechos establecidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Justamente para lograr este fin es que se han creado los sistemas regionales de protección de derechos humanos como el Sistema Interamericano, el Sistema Europeo y el Sistema Africano de protección de derechos humanos, así como la Corte Penal Internacional.

Junto con ello, a nivel interno, los Estados, gracias a la presión de la sociedad civil y los organismos de derechos humanos, han buscado fortalecer los sistemas de justicia, y la labor interpretativa de los magistrados: principales actores estatales en la lucha contra la impunidad. De ahí también la formulación del Estado Constitucional de Derecho, y la implantación de la Constitución como norma básica vinculante en todo el ordenamiento, así como la instauración de órganos de interpretación máxima de ésta como los Tribunales Constitucionales.

Sin a lugar a dudas estos avances y este contexto, de universalización y lucha por los derechos fundamentales iniciados con la dación de la Declaración Universal de Derechos Humanos hace 59 años, es lo que ha ayudado que el Perú empiece a llevar a cabo este histórico proceso contra Alberto Fujimori.

Ahora los ojos del mundo están enfocados en la actuación de nuestro sistema de justicia. Al igual como lo fue (o es) la experiencia de la justicia Argentina en los conocidos juicios por la verdad, o en Guatemala o Chile con los procesos contra los principales mandos políticos y militares que impusieron políticas de terror en sus respectivos países; ahora el sistema de justicia peruano tiene la responsabilidad de mostrar que en nuestro país la impunidad quedará de lado, y que el principal acusado de alentar y permitir una política antisubversiva ilegal en los noventa, será juzgado y condenado con un debido proceso; para que por fin, tanto las víctimas como la población en general, conozcan la verdad de lo que sucedió y que esto ayude a que nunca más se repitan hechos como éstos.
(Lilia Ramírez Varela)

 
 
Campañas
Líneas de trabajo

Especiales

Editores Generales
Javier La Rosa Calle
David Lovatón Palacios

Comité Editorial
Ernesto de la Jara Basombrío
Alfredo Villavicencio Ríos

Responsables de Edición
César Bazán Seminario
Lilia Ramírez Varela
Carlos Rivera Paz

Juan Carlos Ruiz Molleda
Antonio Salazar García
Cruz Silva Del Carpio

Natalia Torres Zúñiga
Inti Vidal Felip
Julio Avellaneda Rojas
Aarón Verona Badajoz
Andrea Villavicencio Morales

Webmaster
Rubén Ortiz Gálvez

Secretaria
Beatriz Santiváñez Arias


Las opiniones expresadas en este Portal pertenecen a sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de las instituciones que integran
el Consorcio Justicia Viva

 
 
Consorcio Justicia Viva ® Derechos Reservados
|
Portalweb desarrollado por Skalinet.com