En el marco del proceso de reforma judicial, resulta estimulante e importante dar una mirada a lo que fue la realización del "Primer Congreso Nacional de Magistrados", el cual se llevó a cabo entre el pasado jueves 6 y el sábado 8 de diciembre en la ciudad de Trujillo. Tal como informamos en nuestra edición anterior (ver: Congreso de magistrados: la reforma que debiera venir de adentro) esta iniciativa ha merecido ser saludada, pues además de ser promovida y organizada por los mismos jueces, principales actores del sistema de justicia, es importante recordar que es la primera vez que en nuestro país se realiza un evento de esta naturaleza con el fin de generar un espacio de reflexión entre los propios magistrados y, así, evaluar aspectos positivos, problemas, prioridades y metas sobre el desempeño de su función jurisdiccional.
Del mismo modo, teniendo en cuenta que el funcionamiento del Poder Judicial no sólo depende de los jueces, sino de todos los recursos humanos con los cuales cuenta el referido Poder del Estado, los representantes de los servidores judiciales también asistieron al Congreso Nacional. Esto nos parece sumamente importante, en primer lugar porque tal como afirma el Dr. Távara, Presidente del Poder Judicial, "[los servidores judiciales], junto a los magistrados, conforman un mismo equipo de trabajo, equipo de cuya correcta organización y dinámica a la hora de actuar depende la eficiencia del servicio que hoy brinda el Poder Judicial"; y en segundo lugar, porque la celeridad y el avance de los procesos no sólo depende de la actuación de los magistrados, sino del funcionamiento de todo el personal administrativo que labora en el Poder Judicial.
Bajo este contexto, uno de los puntos resaltantes es la firma por más de 300 jueces de diversas instancias jurisdiccionales, de la denominada "Declaración de Trujillo". Entre los acuerdos adoptados por los magistrados en la señalada Declaración, están: (i)"cualquier reforma constitucional o ley de desarrollo institucional debe ser consensuada teniendo presente las conclusiones del Primer Congreso", (ii) no se debe recortar el Presupuesto del Poder Judicial para el ejercicio fiscal del año 2008, sustentado por el Dr. Távara, (.) que ha incidido en que este presupuesto es necesario para la modernización y cumplimiento de los objetivos trazados (.), (iii) rechazan la injerencia de cualquier organismo que afecte la independencia del magistrado en el ejercicio de su función jurisdiccional (.)", (iv) los jueces coinciden en renovar su compromiso de apoyar y fortalecer las políticas de cambio iniciadas por el Presidente del Poder Judicial", así como, (v) erradicar los casos aislados de corrupción que hubieren en el Poder Judicial (.) respetando los derechos fundamentales del magistrado y servidores administrativos".
Asimismo, durante el Congreso "se ratificó la posición institucional del Poder Judicial respecto de que la Corte Suprema permanezca integrada por Salas especializadas por ser todavía una necesidad, y se coincidió en la exigencia de instaurar un recurso de casación civil que favorezca el establecimiento de precedentes jurisprudenciales" (Ver: nota de prensa 1 y nota de prensa 2).
Como podemos observar, en términos generales los puntos abarcados en el Congreso Nacional de Magistrados, sin duda, son temas importantes y claves en la reforma judicial y en la mejora del funcionamiento del Poder Judicial. No obstante, existen algunos puntos sensibles y controversiales, sobre los cuales aún existe mucho camino por recorrer y discutir, por ejemplo: el tema presupuestal y su vinculación con una auténtica reforma que avanza a paso de tortuga, o el señalamiento de que la corrupción judicial es sólo de "casos aislados".
Sin embargo, los compromisos en general adoptados en la denominada "Declaración de Trujillo" no deberían quedar en el papel, sino por el contrario, adoptar las medidas necesarias y buscar los mecanismos adecuados, tanto al interior del mismo Poder Judicial, como a través de la alianza y trabajo coordinado con otras instituciones vinculadas al sistema de justicia, para poder hacerlos efectivos.
(Gabriela Ramírez Parco)
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