LOS POSTULANTES AL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
 

01 de marzo del 2007

 

El 23 de febrero venció el plazo para la presentación de postulantes al Tribunal Constitucional (TC). Como se sabe, el Congreso debe elegir a 4 para reemplazar a los que culminarán su período el próximo julio. ¿Cuántos son los postulantes? Nada menos ni nada más que 72.

En el IDL se hizo una pequeña reunión con algunos invitados para hacer comentarios a primera vista sobre la lista, y la conclusión a la que llegamos en conjunto se podría resumir así: cuantitativamente son muchos, pero cualitativamente son pocos.

¿Qué tipo de cuestionamientos se hicieron a gran parte de los nombres que aparecen en la lista?:

- No han tenido absolutamente nada que ver con materia constitucional o especialidades afines.

- No tienen el nivel, en términos de trayectoria, experiencia y reconocimiento para ser ya miembro del TC.

- Están asociados a un partido político, lo cual no tienen nada de malo, pero ocurre que a la vez no tiene el nivel que se requiere para que quede claro que se le está eligiendo por su calidad y no por su militancia.

- Claramente no tienen trayectoria democrática, por haber estado vinculados a medidas o hechos ocurridos durante los años de Fujimori y Montesinos.

- Han sido antes magistrados o autoridades, y se les recuerda no por una buena actuación sino más bien por actos cuestionables o por un desempeño gris.

- Son abogados que en el ambiente profesional se sabe que, por el tipo de casos que suelen patrocinar, han tenido que defender lo indefendible, desde el punto de vista moral y jurídico, sea ante el Poder Judicial, el propio Tribunal Constitucional o la opinión pública.

- Son profesionales que tienen publicaciones en las que se puede percibir concepciones no actualizadas y rígidas, que corresponden a un contexto pasado, y que no ayudarían al TC a enfrentar las funciones que hoy tienen.

Felizmente también hay nombres que de manera evidente llenan los requisitos: especialidad en la materia, buen nivel, reconocimiento y trayectoria, capacidad de independencia, trayectoria democrática y conducta intachable, todos requisitos que no solo se deducen del ordenamiento jurídico vigente y, sobre todo, de la propia naturaleza del cargo.

Diríamos que son pocos pero son, aunque todavía no estamos seguros si los de este tipo suman los 4 que se tendrían que presentar al Pleno.

Todo un reto para la Comisión Especial que los tienen que evaluar y seleccionar, y después para el Congreso.
(Ernesto de la Jara Basombrío)