LA IMAGEN DEL PODER JUDICIAL SEGÚN LAS ENCUESTAS

 

22 de marzo del 2007

Sabemos muy bien que una de las cosas que más irrita al Poder Judicial y en general a los jueces, es que se les saque en cara lo mal que salen en las encuestas. Y es comprensible, sobre todo en el caso de los jueces que trabajan a morir en condiciones tan precarias que constituyen un atentado contra la dignidad del ser humano (no son la mayoría, pero hay un buen grupo).

Pero, si bien se trata de percepciones, que pueden ser justas o injustas, siembre es bueno tomar en cuenta la imagen que se proyecta por una u otra razón.

En el caso del Poder Judicial sigue siendo -lamentablemente- mala, muy mala.

Así, en la última encuesta hecha por Apoyo por encargo de El Comercio, la desaprobación del Poder Judicial es del 74% y la aprobación es tan solo del 16%. Es cierto que han habido momentos en que la desaprobación ha sido mayor, pero teniendo 74% de los encuestados en contra, ese tipo de mejoría no es para cantar victoria.

El nivel de desaprobación del Poder Judicial (74%) es, además, significativamente mayor que el de los otros dos poderes del Estado. En efecto, la desaprobación del Gobierno que sale en la misma encuesta es de 43%, y la del Congreso, 62%. El mismo dato se confirma en la última encuesta hecha por el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica, en la que un 85% de encuestados tiene poco o ninguna confianza en el Poder Judicial, mientras que el Gobierno sale con 73% y el Congreso con 76%.

Muchos magistrados dicen que la culpa la tienen los medios de comunicación, porque sólo levantan la parte mala de la actuación judicial; o alegan como explicación que lo que pasa es que en los juicios siempre hay uno que gana y otro que pierde, y el que pierde pasa a convertirse en enemigo del Poder Judicial.

Puede ser que en algo influya dichos aspectos. Sobre todo porque en otras encuestas sale que cerca del 50% forma su opinión sobre el Poder Judicial, de lo que lee en los medios (encuesta de Apoyo, encargada por Justicia Viva, octubre del 2004).

Pero nosotros seguimos creyendo que la principal causa de dicha deteriorada imagen es la mala actuación judicial y la falta de cambio. Primero, porque lo que informan los medios que hacen un seguimiento serio del tema judicial, generalmente es verdad; es decir, los escándalos de los que informan sobre casos que expresan corrupción judicial, falta de independencia o favoritismo indebido a una de las partes, son sucesos reales que ocurren casi a diario. Y segundo, porque más del 50% de la gente, según la misma encuesta a la que nos acabamos de referir, dice que la opinión que tienen del Poder Judicial es por un contacto directo o de una persona muy cercana con el mundo de la justicia.

También sabemos que es la falta de cercanía de la justicia a la gente y de transparencia. Por algo es que los jueces de paz, que están integrados a la comunidad, son los que siempre salen bien calificados en las encuestas.

Es por eso que las medidas de apertura y transparencia que viene impulsando el presidente Távara, o las sanciones que está imponiendo valientemente Elcira Vásquez, como presidenta de la OCMA, y las investigaciones respecto a magistrados de la Corte Suprema que también con coraje viene impulsando el CNM, van en la línea correcta.

Ahora, nosotros le hemos planteado al Presidente del Poder Judicial que establezca la costumbre de dialogar por lo menos una vez al mes con los medios de comunicación y algunos sectores de la ciudadanía expresamente invitados, como una clara señal de apertura. Sugerencia que esperamos sea acogida en algún momento. Primero puede ser él mismo en persona, y después puede delegar la función a un portavoz, como está en su plan de trabajo y como existe en otros países.
(Ernesto de la Jara Basombrío)