No hay duda de que la Reforma de la Justicia fue perdiendo el impulso inicial generado por la apertura democrática, por diferentes factores, como la resistencia al cambio, la falta de prioridad de ésta en la agenda política, entre otros. Sin embargo, en los últimos días encontramos en la página web del Poder Judicial información sobre dos hechos vinculados con la mejora del servicio a los usuarios y de la gestión del despacho judicial, los cuales queremos destacar.
El primero es la nominación del Poder Judicial como finalista del premio “Buenas prácticas en gestión pública 2008”, en la categoría de simplificación de trámites, por la experiencia piloto “Medidas tomadas por jueces para mejorar la Administración de Justicia motivadas por su vocación de servicio”.
Ésta es una experiencia iniciada por la ODICMA de la Corte Superior de Justicia de Lima, que por iniciativa de un grupo de jueces creó un equipo de trabajo conformado por doce magistrados especializados en materia civil, a fin de identificar mejoras aisladas de gestión, implementadas de manera individual por algunos magistrados y que estén dando buenos resultados.
Este grupo de trabajo identificó cinco mejoras en la gestión, que son las siguientes:
1.- Entrega de copias certificadas solicitadas, en el domicilio procesal.
2.- Devolución inmediata de anexos al declarar improcedente o rechazar una demanda.
3.- Entrega inmediata de certificados de consignación.
4.- Expedición inmediata de oficios y partes.
5.-Simplificación de la ejecución de otorgamiento de escrituras públicas mediante un formato de minuta standard.
Como ejemplo, describiremos la primera, sobre el trámite para obtener copias certificadas de un expediente judicial. De acuerdo a una costumbre extendida, el usuario debe presentar una solicitud; luego, recibirá en su domicilio procesal una resolución señalando que debe acudir al Poder Judicial para que se “programe” la entrega del documento. En el día programado, es muy frecuente que los documentos no estén listos y que se reprograme el pazo una, dos o más veces. Como vemos, ésta es una situación de ineficiencia cotidiana en los despachos judiciales del país que genera costos y malestar innecesarios (acudir al Poder Judicial, colas en los pasillos, aumento de honorarios y gastos del abogado, etc.).
Frente a esta situación, un juez civil con iniciativa y sentido común, implementó en su despacho un nuevo trámite: frente a una solicitud de copia certificada, decidió adjuntar a la resolución las copias solicitadas; es decir, los usuarios de su juzgado reciben lo solicitado en su domicilio procesal y ya no necesitan acudir al Poder Judicial para que programe una fecha de entrega incierta. Ésta fue una de las mejoras identificadas por el mencionado grupo de trabajo que fue puesta a prueba en algunos juzgados durante un mes, y luego, extendida a todos los juzgados civiles, comerciales y algunos especializados en Familia de la Corte Superior de Lima.
El segundo hecho a destacar es que el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial creó el Servicio de Notificaciones Electrónicas, el cual será implementado progresivamente en las 29 Cortes Superiores de Justicia del Perú. Para ello ya se cuenta con el sustento técnico y se ha encargado a la Gerencia General del Poder Judicial elaborar la directiva del procedimiento y el plan de capacitación de los operadores de justicia (Resolución Administrativa Nº 214-2008-CE-PJ, publicada el 15 de agosto del 2008).
Como vemos, ésta es una medida que aprovecha las posibilidades que brinda la tecnología de la información y las formas de comunicación de hoy. Consideramos que el énfasis deberá apuntar a una adecuada implementación, a la capacitación del personal, la atención del público al que va dirigido y a la medición de resultados.
Es preciso subrayar que la notificación electrónica no solucionará los múltiples problemas del deficiente servicio de notificaciones del Poder Judicial, aludidos por el propio Consejo Ejecutivo en la resolución citada. Cabe recordar que el Plan Nacional de Reforma Integral de la Administración de Justicia, elaborado por la CERIAJUS, dentro de la línea de Modernización de los despachos jurisdiccionales y fiscales planteó la reorganización del sistema de notificaciones. Sin embargo, hizo la salvedad que “no solo introduciendo tecnología se mejora el servicio, sino con reformas integrales”.
Como reflexión final, vemos que hay un impulso en el Poder Judicial para mejorar el servicio que presta a los usuarios del sistema de justicia. Hay iniciativas y esfuerzos de algunos operadores judiciales por avanzar en este sentido. Y, aunque estas medidas no son parte de una completa revisión de los modelos y prácticas actuales de la gestión de los despachos judiciales, sí reflejan que hay avances que podrían convertirse en políticas de cambio importantes.
(Jimena Salazar Montoya)