MEJORANDO EL ACCESO A LA JUSTICIA DE NIÑOS Y MUJERES EN ZONAS RURALES: FORMACIÓN DE CAPACITADORES DE DEFENSORÍAS COMUNITARIAS

 

04 de diciembre del 2008

Del 26 al 29 de noviembre se llevó a cabo el Seminario-taller para formar capacitadores de defensoras/es comunitarias/os para el acceso a la justicia de niños y mujeres en zonas rurales. El evento tuvo como finalidad capacitar a equipos de profesionales en la metodología de asistencia técnica a Defensorías Comunitarias, por lo que tuvo como objetivos específicos: a) difundir experiencias innovadoras de metodologías en la asistencia técnica a equipos de defensores; b) promover la incorporación de estrategias adecuadas culturalmente; y c) generar una reflexión acerca de la incorporación de enfoques de trabajo integrales.

El Instituto de Defensa Legal viene trabajando desde 1999 con Defensorías Comunitarias en zonas rurales. Se comenzó con 8 defensorías en Canas, Cusco, Paruro y Paucartambo, hoy son 69 y se han incluido las provincias de Chumbivilcas y Acomayo. Las Defensorías Comunitarias son una instancia comunal que facilita el acceso a la justicia de dos de los grupos más desprotegidos de la población en nuestro país: las mujeres y los niños. Difunden los derechos humanos dentro de su comunidad, realizan actividades de prevención de violencia familiar y abuso sexual, pero sobre todo son espacios de escucha y de orientación para las mujeres víctimas de violencia que no quieren ir de frente a un lugar donde tengan que poner una denuncia e iniciar un proceso legal.

El éxito del proyecto “Defensorías Comunitarias: una respuesta comunitaria a la violencia familiar” le permitió ocupar, en el 2006, el primer lugar en el concurso “Experiencias en innovación social” a nivel de América Latina, organizado por CEPAL y la Fundación W.K. Kellogg.

A raíz de ello, el IDL ha recibido una gran demanda de diversas instituciones que desean trabajar con Defensorías Comunitarias usando nuestra metodología. Por ello se decidió organizar un Seminario–Taller donde se pudiera compartir nuestra experiencia y nuestra metodología.

En el seminario participaron lideresas de comunidades nativas, miembros deorganizaciones no gubernamentales que luchan contra la violencia hacia la mujer, funcionarios y funcionarias del MIMDES, del MINJUS, de la Defensoría del Pueblo, y de diversas DEMUNA. Los participantes no sólo vinieron de Lima, sino también de Apurímac, Arequipa, Cajamarca, Cusco, Huancavelica y Huánuco.

Asimismo, se contó con la participación de la actual presidenta y la ex presidenta de la CODECC, quienes contaron su experiencia, cómo fueron sus primeros casos, y cómo fueron involucrándose en el proyecto, ya que ellas tienen 10 años en este trabajo.

Una de las preocupaciones que más se evidenció en los participantes es la falta de un compromiso de parte de las instituciones hacia los temas de violencia, mujer y niñez, ya que generalmente prefieren hacer obras de fierro y cemento que son percibidas a simple vista, y no ven la importancia de colaborar e implementar los servicios de protección contra la violencia familiar, como los CEM, las DEMUNAS, o las Defensorías Comunitarias.

Otro tema recurrente a lo largo de los 4 días de trabajo fue la sostenibilidad del proyecto. Se vio que hay 4 elementos básicos para asegurarla(1):

  • La creación de la Defensoría Comunitaria como proceso, para lo cual es necesario el trabajo en red, la creación de compromisos locales y establecer criterios para elegir a los defensores.
  • La formación de un equipo facilitador, acompañado de asistencia técnica.
  • las alianzas con actores comunitarios, es necesario que la defensoría este respaldada por la comunidad, ya que es ella quien los elige.
  • las alianzas con gobiernos locales para la sostenibilidad, el reto principal en términos de sostenibilidad, es lograr cada vez una mayor inserción de las Defensorías Comunitarias en una dinámica local de protección de derechos.

Es necesario dejar en claro, que si bien las y los defensores comunitarios realizan una labor importante a favor del acceso a la justicia de mujeres y niños en las zonas rurales, esto no puede ser excusa para exonerar al Estado de cumplir con su deber de garantizar la protección de los derechos de las mujeres y niños víctimas de violencia. Sino que, más bien obliga al Estado a elaborar y trabajar en políticas públicas que protejan a este grupo de personas de manera eficiente.

Esperamos que los participantes del seminario lleven a sus instituciones lo aprendido estos 4 días, y puedan replicarlo, ayudando de esa manera a que se disminuya la violencia familiar en sus localidades, o también siendo una vía para el acceso a la justicia para las víctimas de violencia familiar.
(María Alejandra González Luna)

(1)BENOIT, Christine. Elementos para la sostenibilidad de las Defensorías Comunitarias. Seminario –Taller para formar capactiadores de defensoras/es comunitaria/os para el acceso a la justicia en las zonas rurales. Lima, 29 de noviembre de 2008.