| El próximo lunes 3 de marzo iniciará, en Washington D.C., el 131º período ordinario de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Durante las sesiones -que culminarán el 14 de marzo-, la CIDH celebrará audiencias y reuniones de trabajo relacionadas, bien con la situación general o específica de los derechos humanos en el continente, o bien, con casos, peticiones individuales y medidas cautelares en trámite.
Respecto del Perú, el 12 de marzo la CIDH realizará dos audiencias temáticas: una sobre la legislación en materia de justicia militar y otra sobre el cumplimiento de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad (CVR). En la primera, que tendrá lugar a las tres de la tarde, los peticionarios (el Instituto de Defensa Legal -IDL- y la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos -CNDDHH-) ilustrarán a la CIDH sobre la manifiesta incompatibilidad de la Ley Orgánica de Justicia Militar y Policial en el Perú (Ley Nº 29182) con las obligaciones internacionales del Estado de peruano de garantizar la competencia, independencia e imparcialidad de sus jueces y de adecuar el marco normativo interno a los parámetros fijados por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En la segunda, que tendrá lugar el mismo día a las cuatro de la tarde, los peticionarios (CNDDHH) informarán a la CIDH sobre los avances y obstáculos en el cumplimiento de las recomendaciones de la CVR; no solamente de las relacionadas con las reparaciones, sino también de aquellas referidas a la judicialización de las graves violaciones de derechos humanos y a las reformas institucionales. El Estado peruano ha sido convocado a ambas audiencias, que tienen carácter público y serán transmitidas en vivo por la página de internet de la OEA: www.oas.org.
Además, en la tarde del 11 de marzo la CIDH llevará a cabo reuniones de trabajo para evaluar el estado de cumplimiento de los acuerdos de solución amistosa suscritos entre el Estado peruano y los peticionarios en los casos i) magistrados no ratificados, ii) María Mamérita Mestanza Chávez, sobre esterilizaciones forzadas, y iii) MM, sobre violación sexual por un funcionario público. Igualmente, la CIDH evaluará el cumplimiento de las medidas cautelares otorgadas a favor de la comunidad de La Oroya.
Respecto de otros países de la OEA, la CIDH celebrará audiencias sobre situaciones específicas de derechos humanos. Así, recibirá información relacionada con las consecuencias sobre los derechos humanos de las graves violaciones ambientales cometidas por la actividad minera en Honduras; sobre los obstáculos que existen en Argentina para el cumplimiento de los informes, decisiones y recomendaciones de los órganos de protección del Sistema Interamericano; y sobre la situación de derechos humanos de los trabajadores migratorios en tránsito en México, entre otras. La CIDH también ha convocado audiencias sobre la situación general de los derechos humanos en Colombia y en Venezuela.
Dentro de las audiencias temáticas regionales, la CIDH escuchará a la Articulación Regional Feminista de Derechos Humanos y Justicia de Género, integrada por varias colectividades del continente, entre ellas, la organización peruana Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer "DEMUS", que presentará información sobre el acceso de las mujeres a los sistemas de justicia en las Américas. También habrá espacio, entre otras, para una audiencia sobre la discriminación, acceso a la educación y a la justicia de los afrodescendientes en las Américas.
Ojalá que estos espacios de diálogo ante la CIDH faciliten que el Estado peruano tome la decisión de 1) adoptar, de una vez por todas, una legislación militar propia de una verdadera sociedad democrática; 2) remover las normas y prácticas que aún impiden que el Perú sea considerado como un verdadero Estado de Derecho, en el que se garanticen plenamente los derechos de todos sus ciudadanos y ciudadanas a la verdad, a la justicia y a la reparación, y 3) dar cumplimiento integral a los compromisos voluntariamente asumidos al firmar acuerdos de solución amistosa. De esta manera, y de una buena vez, el Perú podría demostrar con hechos concretos su real compromiso con los principios democráticos y la defensa de la dignidad humana.
(María Clara Galvis) |