| Como si no fuera suficiente con la injustificable revocación de la destitución de Romero, Pomareda y Rodríguez, el escándalo continúa creciendo en el Consejo Nacional de la Magistratura. En la semana que culmina hay que sumar una nueva y grave irregularidad: la aparición de dos actas "oficiales" redactadas con ocasión del Pleno llevado a cabo el 28 de abril en el que se produjo el cambio de opinión de los Consejeros Delgado de la Flor y Vegas Gallo, que permitió la revocación antes aludida.
En una de ellas, se da cuenta del debate y del rechazo del recurso de reconsideración presentado por el Banco Central de Reserva, en tanto que en otra, no se toca este tema. El hecho fue denunciado nada menos que por el Consejero Aníbal Torres, quien rechazó la primera acta porque en ella se consignaron hechos que nunca ocurrieron. Al respecto, hay grabaciones tanto de la sesión del 28 de abril, cuanto de la del 20 de mayo, que ponen en evidencia que el tema no fue abordado. En este último audio se escucha al propio Presidente del CNM, Edmundo Peláez Bardales, dejar constancia que no se había tomado en cuenta tal reconsideración (La República, 26/05/08).
Además de ello, el propio Presidente del Poder Judicial, Francisco Távara, manifestó su sorpresa por esta revocación señalando que "lo que la ciudadanía no entiende es por qué primero se dice que aquí cabe la destitución y después se da marcha atrás". Agregando que "cada uno asume su responsabilidad: el Poder Judicial, la OCMA y, en este caso, el Consejo Nacional de la Magistratura".
Como puede verse con toda claridad, el escándalo ha alcanzando dimensiones inauditas, puesto que al fondo del asunto (la revocación sin fundamento de la destitución), se le suma ahora la comisión de graves irregularidades que afectan el debido proceso.
Ante esta situación, la Comisión de Fiscalización del Congreso no podía ponerse de perfil, y ha decidido tomar cartas en el asunto, solicitando informaciones detalladas del tema y citando a las máximas autoridades del CNM para escuchar sus descargos el próximo martes 03 de junio.
Así las cosas, a guisa de conclusión, se puede decir que el caso no podía tener otro fin que un escándalo mayúsculo. Aceptar el criterio de la disminución de la sanción para quien emite fallos contradictorios en casos idénticos, es de una gravedad tal, que aceptarla destruiría la esencia misma del sistema de justicia: la igualdad de los litigantes, la seguridad jurídica y la predictibilidad de la justicia. Hacerlo, además, vulnerando el propio artículo 34.4 de la Ley Orgánica del CNM, admitiendo una reconsideración sin prueba nueva alguna, tenía que acarrear responsabilidad para quienes permitieron el legicidio y el atentado contra los cimientos del sistema de justicia. Y como si fuera poco, hacerlo mediante la manipulación de informaciones y documentos, en el corazón de una institución que está obligada a ser el ejemplo de la rectitud máxima, lleva a que el proceso de investigación no tenga vuelta atrás.
Finalmente, hay que lamentar que el CNM esté puesto en cuestión por decisiones personales, cuya justificación nadie comparte (salvo los procesados), pasando por encima de los intereses institucionales que todos deberían tener como norte.
(Alfredo Villavicencio Ríos) |