LAS FUERZAS ARMADAS Y SU SUBORDINACIÓN
AL SISTEMA DE JUSTICIA

 

13 de noviembre del 2008

A propósito de hechos recientes, que dan cuenta cómo el general Edwin Donayre Gotzch, comandante general del Ejército, se ha negado reiteradamente a asistir a las citaciones del Ministerio Público, consideramos necesario plantear las siguientes reflexiones:

  1. En un país donde prevalece el Estado de Derecho no pueden existir ciudadanos al margen de la ley, reticentes a acatar las decisiones de una instancia del Sistema de Justicia como es el Ministerio Público. Esta situación puede ser de una connotación altamente negativa cuando quien se niega a obedecer un mandato es un funcionario público, como es el caso del general Donayre.
  2. Según la Constitución Política, el Ministerio Público está encargado de defender la legalidad y los intereses públicos, por eso conduce las investigaciones para determinar la existencia de un delito. De allí que en este caso, la actuación de la fiscal anticorrupción Marlene Berrú haya sido acorde a nuestro ordenamiento jurídico.
  3. Existe una errada concepción de algunos sectores militares, que parecen sentirse personajes que no forman parte de la sociedad civil, y por ende, pueden evitar ser tratados como ciudadanos comunes y corrientes, con los mismos derechos y deberes que tenemos todos. En diversas ocasiones ocurren sucesos que nos indican que esta clase de conductas aún suceden en diversas partes del país, las que se ven reforzadas cuando su máxima autoridad se comporta de forma contumaz.

    Esta forma de pensamiento no sólo resulta perjudicial para el funcionamiento del país, que intenta desarrollarse por canales institucionales y republicanos, sino que genera la sensación de que no todos somos iguales, y que aún persisten una suerte de castas militares, que en nombre de un malentendido y anacrónico papel de institución tutelar, pretenden hacer lo que les viene en gana.
  4. El caso del general Donayre requiere comentario aparte, ya que este personaje que dirige el Ejército ha demostrado en varias ocasiones anteriores su poco criterio, y su ligereza para manejarse en la esfera pública, lo que por su condición jerárquica desprestigia a las Fuerzas Armadas.

Esperamos que por respeto a las instituciones de justicia, el general Donayre no sólo asista a la citación de la Fiscal Berrú sino que se someta a las investigaciones que se le deban efectuar a raíz de las denuncias existentes en su contra.
(Javier La Rosa Calle)