MANTENIENDO LO BUENO: SEGUNDO CONGRESO NACIONAL DE MAGISTRADOS DEL PODER JUDICIAL

 

16 de octubre del 2008

Se ha hecho pública una muy buena noticia. Mediante la Resolución Administrativa 163-2008-P-PJ se convoca al Segundo Congreso Nacional de Magistrados del Poder Judicial, que se realizará desde el 6 al 8 de noviembre en la ciudad de Arequipa. Esta es una excelente novedad, pues muestra el ánimo de generar una costumbre de preservar los diálogos y las propuestas discutidas en foro, ello significa que se busca mantener una renovación constante del debate, no sólo desde flancos externos, sino, desde el propio Poder.

En esta oportunidad, no se ha perdido la ocasión de lidiar temas actuales de necesaria discusión. Los ejes hasta ahora propuestos para tratar son: Organización judicial y estatuto del juez, Oralidad y Justicia Virtual, Nuevo Despacho Judicial y el Poder Judicial y relaciones con el Tribunal Constitucional (ver: Temario propuesto). Requiero hacer memoria sobre el Primer Congreso para poder calificar las temáticas. En aquella oportunidad se discutió sobre reforma constitucional del Poder Judicial, sistema de carrera judicial, gestión pública y administración judicial, y política jurisdiccional. Ante estos, dos comentarios: mediante este tipo de actividades se está tratando de actualizar a los juzgadores, no sometiéndoles a cursos u capacitaciones sino mediante el intercambio y exposición de ideas, cosa que creemos saludable, pues es una gran oportunidad para que sea el propio juez quien diagnostique su mal y haga las auto correcciones pertinentes.

Por otra parte, tal y como se mencionó en su oportunidad (ver: Congreso Nacional de Magistrados: Una oportunidad que se debe aprovechar), sorprende la ausencia de un eje referido al Acceso a la Justicia. No se están debatiendo las medidas a ser perfeccionadas o desechadas sobre la tutela efectiva que se brinda o se pueda brindar a los usuarios. Se deja de lado, por ejemplo, el tema del lenguaje complejo que se emplea en el proceso, que a veces llega ser tan excluyente incluso para un operador regular del derecho. En breve, lo que se observa es que no se va debatir (por lo menos hasta ahora) si el sistema actual es de tendencia incluyente o si es inclusivo (no, no es lo mismo[1]) ni se van a recetar las soluciones para las patologías que han de padecer únicamente los litigantes.

Pero al margen de ello, es verdad que ahora existe un mecanismo de expresión doctrinaria oficial y legítima de las posiciones del Poder Judicial. Esto es un aporte para enriquecer lo que siempre parecía significar un perpetuo ausente: qué piensan los magistrados de sus problemas, cómo quieren solucionarlos y qué les preocupa de su institución.

La temática de este año no sólo tiene la oportunidad de desconcentrarse de ciertos temas (a diferencia del año pasado, ahora existe una ley de carrera judicial apócrifa ampliamente reclamada), sino que se focaliza en aristas vitales para el administrado en justicia: la modernización del Poder Judicial. No se pretende desarrollar un comentario elaborado de los temas, pues ello escapa a los límites y propósitos de un texto de esta envergadura, pero sí cabe un comentario general.

El juez es un funcionario sin representación social, y bien que no la tenga. No le debe su designación a masa ni partido alguno, cosa que asegura independencia. Por este perfil, que será tratado en el Congreso, la sociedad tiene bien a que le exija que no sea nunca deudor de la justicia sino un acreedor de ella, que actúe de forma tal que siempre lo justo ande de su lado al ir impartiendo legalidad basada en la promoción de los derechos fundamentales. Y sea en esa tarea que se dedique a emplear las herramientas a la mano de la forma más eficiente posible, queriendo decir que use sabiamente lo poseído y sea apresurado en reemplazar aquello que estorbe, en otras palabras, sea un constante modernizador de su ambiente y producción.

No podemos dejar de comentar un último propósito de la convocatoria. Cada juez y vocal de todos los distritos judiciales pudieron formular propuestas para ampliar la temática ya mencionada hasta el 10 de octubre. Es de esperar, si ha de ampliarse el rol de temas, la debida actualización de ésta en el portal web del Poder Judicial; así como la información de lo que se vendrá debatiendo en la jornada de los tres días de noviembre.

Finalmente, también aplaudimos el espíritu descentralista. En efecto, el protagonismo de Lima si bien puede parecer ineludible, se debería quebrar la concentración de activismo académico en la capital. Esperamos tener que redactar una nota de este tipo cada año, con el deseo y exigencia que tengamos cada vez menos de qué criticar y más de qué aplaudir.
(José Víctor García Yzaguirre)

1. El primero, se refiere a que la estructura del sistema utiliza mecanismos de inclusión de forma instrumental; y el segundo, a que el sistema en sí mismo tiene una estructura abierta, es decir, inclusiva.