El día de ayer, 23 de octubre, en diferentes diarios de circulación nacional fue publicada la convocatoria a concurso público para la elección de la terna del próximo Contralor de la República. Pese a los reparos y dudas que un grupo de la sociedad civil había formulado a esta propuesta de concurso -debido al corto plazo que se tenía para la selección y a la falta de garantías en torno a la claridad de reglas que deben estar vigentes en este tipo de procesos (ver: Contralor General: En busca de una elección transparente)-, la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) está convocando a representantes de instituciones independientes (Colegio Profesionales, organizaciones civiles, universidades, gobiernos regionales y locales) a presentar postulantes.
Sin embargo, este proceso que tiene como finalidad última, según nuestro Primer Ministro, el buscar la participación de la población y llevar un proceso transparente, adolece de serios inconvenientes. Un principal punto es el plazo que tendrían las organizaciones para presentar a sus candidatos. Las entidades sólo podrían presentar a su postulante, con currículum documentado incluido, hasta el sábado 25, 4.30 de la tarde. La pregunta es obvia: ¿qué organización puede acordar y decidir presentar un candidato, y luego documentar su hoja de vida en dos días? Creemos que es improbable que se presenten candidaturas serias en este lapso de tiempo. Por otra parte, ¿qué profesional u académico reconocido y especializado en estos temas puede presentarse a un concurso en el que no se detalla el procedimiento de elección que se va a seguir?
Aunque tal vez lo que ha llevado al Primer Ministro, Yehude Simon, a apurar y reducir el plazo para presentar candidaturas es que el mandato del actual Contralor vence el 28 de octubre, creemos que el cumplimiento de esa formalidad puede omitirse en aras de un proceso serio y transparente, a fin que salga elegido el mejor candidato. Es más, sobre la extensión del plazo de elección de altas autoridades existen antecedentes. Por ejemplo, para la elección del saliente Contralor Genaro Matute, las autoridades del Ejecutivo y del Congreso demoraron al menos un mes más de lo previsto en elegir a esta autoridad, mientras tanto el Sub Contralor quedó en funciones de la Contraloría General. Del mismo modo, al elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional la selección demoró más de lo debido.
Ciertamente, es importante y saludamos que la PCM trate de transparentar y abrir el proceso a la ciudadanía, pero con este tipo de concurso no se logra el objetivo, sino todo lo contrario. Con una convocatoria de sorpresivo plazo se lanzan señales negativas: improvisación y un preocupante apresuramiento. Esperemos que la PCM modifique este hecho; y, con calma (ya que ha decidido realizar un concurso público) se presente primero un reglamento de elección del Contralor y posteriormente se realice la convocatoria.
Plazos, fechas adecuadamente establecidas, criterios de evaluación claros y objetivos, junta evaluadora integrada por personas independientes, así como la publicación de hojas de vida de los candidatos serían buenos indicios de que esta vez sí se quiere tomar en serio el fortalecimiento de una entidad tan importante en la lucha contra la corrupción como la Contraloría General. Nuestras autoridades tienen la palabra.
(Lilia Ramírez Varela)