¿POR QUÉ EL PRESIDENTE NO QUIERE
ELEGIR UN CONTRALOR?

 

12 de febrero del 2009

Ahora, luego de lo sucedido con la candidata Ingrid Suárez, y de una serie de idas y venidas en torno a la elección de esta autoridad, sabemos que la Contraloría, con su histórica misión, tiene importantes facultades para luchar contra un mal endémico de nuestra nación: la corrupción, y con ello lograr la mejora sustantiva del Estado, razón por la cual no debemos perder de vista lo que pasa con esta instancia.

Sabemos que, pese a que toda institución necesita mejoras y cambios importantes -por ejemplo: mayor presupuesto e independencia económica de los contralores descentralizados, es absurdo que éstos sean pagados por la propia institución a la que van a fiscalizar-, tiene lo necesario para funcionar adecuadamente, si estuviera bien dirigida. Por ello, resulta contraproducente que después de todo lo hecho por el propio Poder Ejecutivo para elegir a un Contralor (concurso público incluido) salga su cabeza, Alan García, diciendo que “no hay urgencia ni apuro” en la elección delContralor, sino que “hay que cambiar a fondo la Contraloría y, después, hablamos de las personas” (Peru.21, 12/02/09).

¿Qué busca el señor García perdiendo más tiempo en la elección de esta alta autoridad, y dejando mal parado al Primer Ministro y a cierto grupo de Legisladores que han tratado de buscar, con la rapidez que se necesita, a una persona que quiera ese complicado y delicado cargo a fin de no dejar acéfala una institución clave? Si seguimos el derrotero trazado con esta nueva declaración por el Presidente, podemos quedarnos más de una legislatura sin Contralor debidamente nombrado, dado que las modificaciones a la Ley del Sistema Nacional de Control podrían tomar este tiempo.

Por otro lado, creemos que en cualquier perfeccionamiento del sistema de control debería estar necesariamente involucrada su máxima autoridad, ya sea impulsando las mejoras o proponiéndolas, y que el Poder Ejecutivo debería preocuparse por buscar una persona a la altura de llevar esto a cabo.

En todo caso, lo dicho por el doctor García ha sido objetado por el propio Genaro Matute, ex contralor de la República, y por diversos especialistas en el tema. Pues, según éstos la Contraloría ha venido impulsando una serie de modificaciones oportunas y adecuadas y, aunque seguro falta mucho pan por rebanar, esta propuesta de transformación no es tan apremiante.

Nosotros no estamos de acuerdo con el Presidente, sí urge tener un Contralor capaz e independiente. Ciertamente con estas declaraciones, tememos que el señor García y cierto sector del gobierno quiera enfriar el interés en esta elección, que desde hace un tiempo, gracias a los escándalos de corrupción que siguen apareciendo, es trascendente para la ciudadanía.

Lo dicho por el mandatario lo deja nuevamente mal parado en su compromiso con la lucha anticorrupción, sobre todo ahora que cierto sector de la oposición ha propuesto a algunas interesantes personas, independientes y sólidamente formadas para el cargo. ¿Por qué ahora, luego del inicial aceleramiento del Ejecutivo, no se quiere nombrar al que será veedor, interventor y fiscalizador de los gastos públicos de los últimos años del gobierno aprista?
(Lilia Ramírez Varela)