JUICIO A FUJIMORI: CIUDADANÍA SE PRONUNCIA A FAVOR
DE LA JUSTICIA Y CONTRA LA IMPUNIDAD

 

12 de marzo del 2009

Hoy no fue un día cualquiera, y seguro será recordado históricamente como una fecha en la cual buena parte de la población se pronunció y dio a conocer públicamente que le importa, pese a todo (la poca difusión, lo complejo del tema y el poco interés del gobierno en difundir un juicio histórico) el proceso contra Alberto Fujimori por crímenes contra los derechos humanos, y sobre todo le interesa que éste culmine con una sentencia justa, que reivindique a las víctimas y a sus familiares.

Ciertamente en este trascendente proceso no somos jueces, ni somos académicos o investigadores objetivos, aunque consideramos que podríamos hacer un análisis, minucioso y detallado del proceso sin perder la perspectiva; sin duda en él somos parciales, somos abogados, nos condolemos con las víctimas y sus familiares que durante 16 años esperan que Alberto Fujimori, el principal responsable de la matanza de Barrios Altos y La Cantuta, sea sentenciado. Esperamos que la persona que instauró una dictadura y una política de guerra sucia, y que protegió, ocultó y premió a los asesinos directos, pague por hechos que enlutaron la historia de nuestro Perú.

Ciertamente es una vergüenza que un país haya tenido que soportar terrorismo desde el Estado, habiendo vivido ya el terrible y catastrófico terrorismo lunático de sanguinarios grupos como Sendero Luminoso o el MRTA, por largo tiempo. Sin embargo, también es la primera vez en el Perú que un ex presidente es llevado a juicio por crímenes contra la humanidad, y también es la primera vez en la historia mundial en que un ex presidente es extraditado para responder por acusaciones de tales crímenes en su propio país.

Con el juicio y la sentencia, tenemos la oportunidad de dejar de ser un mal ejemplo en cuanto a la defensa de los derechos fundamentales y la dignidad de las personas, y reivindicar a las víctimas con un fallo justo y ejemplar, que sirva de antecedente no solo en Perú, sino también a nivel internacional.

Por ello, esta marcha tiene su razón de ser. A nivel nacional los peruanos y peruanas hemos marchado y nos hemos movilizado en homenaje a las víctimas, en apoyo a sus familiares, y sobre todo para levantar nuevamente nuestra voz y decir que estamos vigilantes a lo que se vaya decidir, que apoyamos la importante labor de la fiscalía, y que debido a lo que se demostró en el proceso esperamos que la Sala Penal Especial de la Corte Suprema emita una condena justa.

Esta marcha ha irradiado una fuerza visceral que ha energizado no sólo a los familiares de las víctimas y a los que marchamos, sino también a quienes, no pudiendo asistir por varias razones, han observado y visto desde diferentes puntos a un contingente moviéndose por una buena causa: la defensa de la vida, la justicia y la no impunidad.
(Lilia Ramírez Varela)