La semana pasada hubo un intercambio de opiniones que no pasó desapercibido para la prensa. El ex presidente del Poder Judicial Francisco Távara Córdoba señaló que debería replantearse el sistema de elección de los miembros del Tribunal Constitucional (TC), pues reconoció como posible una eventual interferencia política al momento de escoger a los magistrados. Según Távara, en ese órgano de control son indispensables miembros con madurez ética para resolver posibles presiones políticas. En contraposición a ello, voces autorizadas se alzaron para afirmar que el procedimiento de eleción es correcto y que no requiere modificaciones considerables.
Esta declaración resulta sumamente pertinente, pues, como sabemos, a fin de año termina el mandato dos magistrados del TC: César Landa Arroyo y Juan Vergara Gotelli, por lo que corresponde al Congreso elegir al remplazo de los salientes.
Un lugar común en la doctrina es el reconocimiento de las especiales condiciones que se requiere para ser magistrado del Tribunal Constitucional. En efecto, se suele afirmar con certeza que el magistrado del máximo órgano de control de la constitucionalidad, no sólo debe ser un buen jurista sino también un especialista en la rama constitucional. Asimismo, debe de tener especiales valores personales, así como la capacidad de trabajar en equipo. Sin embargo, estas características no siempre son tenidas en cuenta. La editorial del último informativo mensual del Tribunal Constitucional, evidencia que el Congreso no siempre tiene éxito al confrontar a los postulantes con el perfil del magistrado del TC al momento de seleccionarlos.
Por ello el proceso de elección de magistrados del TC que se viene, debe marcar la diferencia. Este debe realizarse en un clima de transparencia y publicidad. Ellas son la única garantía que los próximos magistrados reúnan condiciones y requisitos mínimos, acorde con el alto cargo que desempeñarán. De lo contrario, los partidos políticos impondrán sus candidatos en base a las cuotas que les corresponda, de acuerdo al número de congresistas con que cuenten en el pleno.
Por todo ello, estamos en desacuerdo con el actual reglamento de elección de magistrados del Tribunal Constitucional, pues en él, no están debidamente garantizadoslos principios de publicidad y transparencia, esenciales para dotar de legitimidad a esta clase de elecciones y a los magistrados que resulten elegidos.
Es necesario recalcar que la elección de magistrados constitucionales es de suma importancia, pues serán parte del órgano encargado de la defensa y protección de la Constitución y de los derechos fundamentales.
Desde Justicia Viva venimos preparando una propuesta de reforma del actual reglamento de elección de magistrados del TC, a efectos de garantizar que este proceso se realice de cara a la prensa con participación de la opinión pública. No se tata de temas accesorios. Consideramos que la regulación del estatuto del magistrado constitucional, debe ser un tema clave en la agenda del Congreso, el cual debe merecer un amplio y abierto debate.
(Juan Carlos Ruiz/ Luis Roel Alva)