Primera escena: La prensa denuncia el robo de expedientes en la sede central de la Corte Superior de Justicia de Lima, llevado a cabo el viernes 13 de marzo, según los videos de vigilancia, que registraron a un sujeto extraño con un casco provisto de una linterna acoplada y otro que sale por la puerta trasera con un “maletín voluminoso” (Informativostelecinco.com, 15/03/09).
Segunda escena: Parece ser un trabajo desde adentro por lo que se pretende interrogar al personal de seguridad civil y policial. César Vega Vega, presidente de la Corte Superior de Justicia de Lima, confirma el robo y anuncia elaboración de inventario para determinar cuántos y cuáles fueron los expedientes robados.
Tercera escena: César Vega Vega declara ante la prensa que “todo es un misterio, hasta el momento. Espero que la policía esté a la altura de las circunstancias" (Informativostelecinco.com, 15/03/09).
Cuarta escena: tres días después de lo ocurrido, la policía afirma que no ha recibido denuncia alguna, ni en la Comisaría de Cotabambas (Cercado) ni en la División de Robos de la Dirincri (El Comercio, 16/03/09).
Quinta escena: El presidente del Poder Judicial, Javier Villa Stein, informa que en el inventario no se reporta la ausencia de documento judicial alguno, tan solo “manipulación” de los mismos. Por otro lado, se realizaría un nuevo inventario para descartar definitivamente el robo. En cuanto a la presentación de la denuncia, el Presidente del Poder Judicial se señaló que, desde el descubrimiento de este hecho, de manera drástica y rápida se presentó aquella ante el Ministerio Público “y se coordinó con el jefe de criminalística de la Policía Nacional para las investigaciones correspondientes” (Agencia peruana de noticias, 16/03/09).
Sexta escena: Elcira Vásquez, jefa de la OCMA, denuncia que los hechos habrían ocurrido entre el martes 10 y el miércoles 11 de marzo y no el viernes 13, como se había dicho. Por otro lado, lamenta que no se haya denunciado inmediatamente (Agencia peruana de noticias, 17/03/09).
Epílogo: Sin saber con certeza si hubo manipulación o sustracción, los ciudadanos, por montón, se preguntan sin cesar si estos personajes sabrán cuidar los petroaudios.
“Esta historia de horror no es imprecisa ni es un rumor, ocurre en el sistema de justicia”, exclama el narrador.
(Juan Luis Balarezo Revilla)