¿Qué tienen en común un estudiante de Derecho, un académico, un investigador, un litigante y un simple chismoso? Todos tienen derecho a acceder a la jurisprudencia del Poder Judicial. No obstante, hasta hace un tiempo, poder hacerlo no era más que una ilusión.
Y este derecho existe por muy buenas razones. En primer lugar, la transparencia es el primer aliado contra la corrupción. En la medida que las resoluciones de los magistrados se puedan consultar con facilidad, será más complicado que alguno se atreva a alquilar su criterio al mejor postor, puesto que las contradicciones serán evidentes.
Por otro lado, la publicación de los fallos judiciales favorece a convertir nuestro sistema de justicia en un mecanismo de resolución de conflictos con cierta predictibilidad. Esto es así pues, siendo la jurisprudencia una fuente del Derecho, al ser publicada puede ser mejor conocida por el juez a fin de que decida de una u otra manera el caso concreto.
Otra utilidad, igualmente relevante, de la publicidad de las resoluciones judiciales, es la fiscalización de la línea jurisprudencial que desarrolla cada juez. Es el llamado “precedente horizontal”, según el cual todos los jueces quedan vinculados por sus propias decisiones y están obligados a fallar en el mismo sentido en que lo hicieron en un caso anterior siempre y cuando éste sea similar. De esta manera, el principio de igualdad ante la ley se garantiza, al otorgar un trato equitativo a los ciudadanos.
Asimismo, la transparencia de la que hablamos es capaz de colocar en la agenda pública los problemas de interpretación y aplicación de las normas que se suscitan en los procesos judiciales. De esa forma, los especialistas y la ciudadanía en general pueden discutir sobre la pertinencia (o falta de ella) de la interpretación de cierta norma o en la aplicación de algún principio jurídico.
Por último, la publicación de las resoluciones judiciales favorece directamente a las partes involucradas en los procesos, pues éstas pueden acceder a ellas en cualquier momento. Esto permite, en definitiva, mejorar la atención que el sistema de justicia brinda a los ciudadanos usuarios del mismo.
Por ello, hemos recibido con agrado la noticia según la cual el Centro de Investigaciones Judiciales (ver página web) ha dado inicio a un programa de capacitación para el personal del Poder Judicial encargado de la publicación de las resoluciones de las cortes superiores (web del Poder Judicial, 20/03/09). Capacitación que consideramos absolutamente necesaria, pues si bien es cierto que la publicación de sentencias se inició desde hace más de un año, el sistema de búsqueda implementado está lejos de la perfección.
En efecto, cualquiera que visite la página web de jurisprudencia sistematizada de las cortes superiores podrá toparse con serios problemas: los criterios de búsqueda escogidos y la manera de presentar la información. A pesar de ello, la encomiable voluntad y lo efectivamente avanzado hasta el momento parecen hacernos olvidar (al menos por un momento) de estos detalles. Detalles que son, finalmente, enmendables. Que así sea.
(Juan Luis Balarezo Revilla)