EXTRACTO DEL DISCURSO PRONUNCIADO POR EL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, DR, JAVIER ALVA ORLANDINI, CON OCASIÓN  DE CONMEMORARSE EL IV ANIVERSARIO DE ESTE ORGANO CONSTITUCIONAL

(17-12-2003)

 

"El Tribunal Constitucional del Perú se honra con la presencia, en esta ceremonia, de tan distinguidos invitados. Aunque el TC se instaló en junio de 1996, o sea hace 7 años y medio, hoy celebra su IV aniversario institucional, por cuanto ha expulsado de su historia el lapso en que operó con sólo 4 magistrados y no pudo ejercer su augusta función de ser supremo intérprete de la Constitución.

 

Esta fecha es la que corresponde a la de 1822, en que se aprobó y puso en vigencia las Bases de la Constitución Peruana que es el hito histórico con el cual se crea la República.

 

En esas Bases se estableció que la soberanía reside esencialmente en la Nación y que ésta es independiente de la monarquía española y de toda dominación extranjera; que el gobierno es popular representativo y que a la Nación toca hacer su Constitución.

 

Y como contenido de la Constitución se señala que ésta protegerá:

La libertad personal

La libertad de expresión

La igualdad ante la ley

El derecho a la educación

La obligación de pagar tributos

La inviolabilidad del domicilio

La inviolabilidad de la propiedad

El secreto de la correspondencia

La abolición de toda pena cruel y de infamia trascendental.

 

En cuanto al sistema de gobierno se señaló la división de poderes

Se estableció que el Poder Ejecutivo no es vitalicio, ni hereditario; y que los ministros son solidariamente responsables con el Presidente.

El Poder Legislativo es el competente para dictar leyes.

El Senado debe velar por la observancia de la Constitución.

El Poder Judiciario es independiente y los jueces vitalicios.

 

Las 12 Constituciones que el Perú se ha dado –9 promulgadas por militares- no siempre fueron fieles a esos principios rectores; y menos aún los estatutos revolucionarios y las leyes represivas dictadas a lo largo de nuestra vida republicana.

 

Sin embargo, se ha avanzado mucho, aunque no lo suficiente, para que prevalezcan los derechos humanos, especialmente a partir de la Constitución de 1979 y con los tratados y convenios internacionales.

 

Este Tribunal Constitucional, de acuerdo a los requerimientos del momento político y social que vive el Perú y el mundo ha redoblado esfuerzos para cumplir sus atribuciones, con independencia y autonomía.

 

En este año 2003 hemos dictado más de 4,500 sentencias, volumen que duplica el alcanzado en los años 2001 y 2003. Ese mayor esfuerzo, de magistrados y asesores jurisdiccionales, debo reconocerlo públicamente.

 

Pero, además, han sido dictadas sentencias que han resuelto asuntos no sólo importantes para los justiciables, sino otros que trascienden a todos los confines de la Patria.

 

Hemos establecido los parámetros dentro de los cuales se protege al trabajador frente al despido arbitrario y sobre los alcances de los derechos pensionarios creados por los decretos leyes 19990 y 20530 y normas complementarias.

 

Hemos señalado que toda actividad económica, especialmente la minera, debe respetar el derecho a la vida y al medio ambiente.

 

Hemos interpretado y, además, abrogado disposiciones relacionadas con la legislación antiterrorista, cuestionada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, asegurando a la Nación que sólo el Poder Judicial es competente para impartir justicia.

 

El Tribunal  ha dictado sentencia en el sentido de que, respetando el núcleo duro de la Constitución Histórica, es posible que el Congreso haga la reforma parcial o total de la actual Constitución, de acuerdo a la ley 27600; y, de no ser viable, tal reforma puede ser efectuada directamente por el pueblo en ejercicio del Poder Constituyente.

 

Hemos resuelto la demanda de inconstitucionalidad, planteada por 65 congresistas, respecto al inciso j del artículo 89 del Reglamento del Congreso, en relación al número de votos necesarios para levantar la inmunidad de un congresista. Esa demanda, por conexión, ha permitido a este Tribunal advertir incoherencias que contiene la actual Carta Política. Así, mientras se exige dos tercios de votos del número legal de congresistas para remover al Defensor del Pueblo y a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura y más de la mitad de tales votos para censurar un ministro,  que equivale a su remoción,  ni la Constitución ni el Reglamento del Congreso exigen un mínimo de votos para declarar la vacancia del Presidente, a pesar que éste es elegido por la mayoría absoluta de los votos válidos de los ciudadanos.

 

En cuanto al antejuicio político, igualmente está inadecuadamente tratado en la Constitución.

 

Hemos exhortado, por lo tanto, en la sentencia de 1 de diciembre al Congreso para que haga las reformas pertinentes; y en una aclaración de 9 de este mes, publicada hoy, el Tribunal ha precisado que su sentencia no afecta las resoluciones del Congreso, anteriores, por cuanto no existe ninguna violación constitucional en ellas.

 

 

La conmemoración de hoy es pertinente, para premiar a ciudadanos que se han distinguido en la defensa o en la docencia de la Constitución.

 

Entre otros, dos medios de comunicación han defendido las libertades públicas y los derechos humanos: la revista Caretas y el diario La República.

 

En la cátedra universitaria, lo ha hecho Domingo García Belaúnde.

 

En gesto cívico que el Perú no puede, ni debe olvidar, renunciaron sus cargos en el Consejo Nacional de la Magistratura, para no ser instrumentos dóciles de la dictadura, siete distinguidos ciudadanos.

 

Entregaron su vida, ejemplarmente, para servir al país y defender la democracia, dos eminentes peruanos: Víctor Raúl Haya de la Torres, presidente de la Asamblea Constituyente de 1978, y Fernando Belaúnde Terry, dos veces Presidente del Perú.

 

Finalmente, el pueblo peruano se movilizó de un extremo a otro de nuestra Nación, para arrojar del poder a la dictadura corrupta de Fujimori y Montesinos, que tuvo en la Marcha de los 4 Suyos su etapa culminante, y en Alejandro Toledo su adalid".

 

Muchas Gracias;

 

 

 

 

Oficina de RR.PP.